LAS TEMPORADAS DE DIOS PARA NUESTRA VIDA:
Como una oruga que trae paso a lo nuevo, sabiendo que la muerte traerá vida en abundancia, no le teme a lo nuevo, sino que con esmero se prepara a lo que está por venir, con esperanza se entrega al plan de Dios: convertirla en mariposa, para darle ala a sus sueños, color a sus días y felicidad.
La belleza de la mariposa, su amor por las flores, su cercanía con el sol y con todo lo que la rodea, su sensibilidad… consciente de su pasado, de su raíz. Sabe de dónde viene y para donde va, guiada por Dios y siguiendo sus pasos: se ríe sin temor al futuro
La flor, sin saber, sin tener la certeza de si mañana el sol la alimentará con su luz, florece y da vida y abre sus pétalos y se planta en la vida, creyente fiel de las promesas de Dios, creyente fiel del amor inagotable de Jesús.
“Miren los lirios del campo, cómo crecen y no trabajan ni hilan…”
DEVOCIONAL DE 31 DIAS:
1. Antes de iniciar responde:
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¿Qué ciclo vivo hoy? Preguntarle a Dios en qué parte del camino estoy
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¿Cómo honro cada temporada de mi vida?
